Dominio puede sugerir la dominación de personas o cosas.  Pero dominio también alude a un nivel muy especial de habilidad.  Un maestro artesano domina la alfarería o el tejido, pero no “ejerce dominación” sobre estas actividades.  La gente con alto nivel de dominio personal es capaz de alcanzar coherentemente los resultados que más le importan:  aborda la vida como un artista abordaría una obra de arte.  Lo consigue consagrándose a un aprendizaje incesante.